Los siete yo.

Vida.

En la hora silenciosa de la noche, a medida que me quedo medio dormido, mis siete yo se sientan juntos y así conversan entre susurros:

Primer yo: Aquí, en este loco, he morado todos estos años, sin otro quehacer distinto de renovar su pena de día y recrear su dolor de noche. No puedo sobrellevar mi destino por más tiempo, y ahora debo rebelarme.

Segundo yo: Lo tuyo es mejor que lo mío, hermano, ya que se me ha hecho ser el yo gozoso de este loco. Yo río sus risas y canto sus horas felices, y con pies tres veces alados bailo sus más brillantes pensamientos. Soy yo quien debería rebelarse contra mi cansada existencia.

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Sueño.

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Poesía

Me gustaría escabullirme en tus sueños y ver por donde viaja tu conciencia cuando duermes,

quiero ver tus más oscuros pensamientos,

tus más profundos deseos,

Quisiera unirme a tu conversación con tu almohada,

y que ella me susurre las palabras inaudibles que sueltas en la madrugada, 

Nadie puede escapar.

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs)

Situaciones que se nos van de las manos,

¡cómo desearíamos controlarlas! La vida nos sorprende en cada momento, y nos golpea sin dar advertencia o consuelo.

Cada una de ellas nos obliga a pensar rápido, a dar una respuesta inmediata, nos agiliza la mente; nos hace cada noche más fuertes.

Despertamos y somos almas diferentes, personas renovadas que saben cómo duele llevar una carga en la espalda, una invisible capa que cambia tus planes y te fuerza a cambiar con ella,

Cómo llenarte, soledad.(Parte II)

Poesía

Por ti me encuentro ahora el eco de la antigua persona
que yo fui,
que yo mismo manché con aquellas juveniles traiciones;
por ti me encuentro ahora, constelados hallazgos,
limpios de otro deseo,
el sol, mi dios, la noche rumorosa,
la lluvia, intimidad de siempre,
el bosque y su alentar pagano,
el mar, el mar como su nombre hermoso;
y sobre todo ellos,
cuerpo oscuro y esbelto,
te encuentro a ti, tú, soledad tan mía,
y tú me das fuerza y debilidad
como el ave cansada los brazos de la piedra.

Poema de Neil.

Poesía
“La primera vez que la vi…
Todo en mi cabeza se silenció
Todos los tics, las imágenes constantes desaparecieron.
Cuando tienes trastorno obsesivo compulsivo en realidad no tienes momentos callados.
Inclusive en la cama estoy pensando:
¿Cerré las puertas? Sí

¿Me lavé las manos? Sí

¿Cerré las puertas? Sí

¿Me lavé las manos? Sí

Cómo llenarte, soledad.(Parte I)

Poesía

Cómo llenarte, soledad,
sino contigo misma…

De niño, entre las pobres guaridas de la tierra,
quieto en ángulo oscuro,
buscaba en ti, encendida guirnalda,
mis auroras futuras y furtivos nocturnos,
y en ti los vislumbraba,
naturales y exactos, también libres y fieles,
a semejanza mía,
a semejanza tuya, eterna soledad.

Bella

Poesía

“BELLA,
como en la piedra fresca
del manantial, el agua
abre un ancho relámpago de espuma,
así es la sonrisa en tu rostro,
bella.

Bella,
de finas manos y delgados pies
como un caballito de plata,
andando, flor del mundo,
así te veo,
bella.

Bella,
con un nido de cobre enmarañado
en tu cabeza, un nido
color de miel sombría
donde mi corazón arde y reposa,
bella.

Quiero hacer contigo todo lo que la poesía aún no ha escrito. 

Poesía

“Cualquiera diría al verte que los catastrofistas fallaron:

no era el fin del mundo lo que venía,

eras tú.
Te veo venir por el pasillo
como quien camina dos centímetros por encima del aire

pensando que nadie le ve.

Entras en mi casa

-en mi vida-

con las cartas y el ombligo boca arriba,