Madre naturaleza

Favoritos, Poesía

Que los pies descalzos se fusionen con la tierra, con tu verde, madre naturaleza.

Qué más quisiera yo que perderme en tus bosques

y escalar el más bello árbol, el corazón que hace latir todo nuestro alrededor. 

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Si los ojos hablasen.

Poesía

“Dicen que nuestro alma está dividida en dos, habitando cuerpos distintos. Yo le escribí una carta de amor a la mitad que no vive conmigo.

Si los ojos hablasen,
Los tuyos me contaron historias de vidas pasadas
Me recordaron cómo antes de que nuestros cuerpos se encontrasen
Nuestras almas habían compartido quién sabe cuántas baladas.

Prólogo.

Poesía

Daban un gran olor las flores bien olientes,

refrescaban al hombre, las caras y las mentes;

manaban a cada canto fuentes claras, corrientes.

En verano bien frías, en invierno calientes.

Había allí gran abundancia de buenas arboledas,

Granadas y perales, manzanos e higueras,

y muchas otras frutas de diversas maneras,

ninguna había podridas ni agrias hubiera.

La luna en mis pupilas.

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs)

Hay algo nuevo en mi rostro; unas sutiles ojeras

Mis más cercanos preguntan ¿qué será lo que te mantiene despierta?

Dentro del caos y la tragedia,  las estrellas parecen brillar más que nunca; las almas se subordinan ante el reflejo de la luna.

Hay algo nuevo en mi rostro; un hoyuelo constante,

Camino con urgencia; riéndome a raudales.

Ciudad sin sueño.

Poesía

 No duerme nadie por el cielo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.
Las criaturas de la luna huelen y rondan sus cabañas.
Vendrán las iguanas vivas a morder a los hombres que no sueñan
y el que huye con el corazón roto encontrará por las esquinas
al increíble cocodrilo quieto bajo la tierna protesta de los astros.
No duerme nadie por el mundo. Nadie, nadie.
No duerme nadie.

A la espera de la oscuridad

Poesía

“Ese instante que no se olvida
Tan vacío devuelto por las sombras
Tan vacío rechazado por los relojes
Ese pobre instante adoptado por mi ternura
Desnudo desnudo de sangre de alas
Sin ojos para recordar angustias de antaño
Sin labios para recoger el zumo de las violencias
perdidas en el canto de los helados campanarios.

Te voy a hacer el amor.

Poesía

“Me dijo
Te voy hacer el amor..
Me sirvió una copa de vino, lleno la bañera 3/4, conocía la temperatura exacta cómo me gustaba el agua, me quitó la ropa y me ayudó a entrar… me lavó el pelo, la espalda y los pies. Me llevó a la cama y mientras me secaba el pelo humedecía mi alma, me acostó boca abajo y comenzó a masajear mi espalda, no decía nada pero su suave respiración era lo más bonito que podía oír. No sé en qué momento me dormí…