La piel de humo

Con esta ortografía de palabras insomnes
desde la piel te escribo
en el desorden

Desde la boca que inventó tu boca
lanzo señales de humo
para alcanzar tu oído que dormita
el lenguaje nocturno de la almohada

Te estoy hablando desde la piel del humo
el humo que me estalla en los pulmones
el grito
el vaso de jerez que se derrama Continue reading “La piel de humo”

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He aquí que tú estás sola…

He aquí que tú estás sola y que estoy solo.
Haces tus cosas diariamente y piensas
y yo pienso y recuerdo y estoy solo.
A la misma hora nos recordamos algo
y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya
somos, y una locura celular nos recorre
y una sangre rebelde y sin cansancio.
Se me va a hacer llagas este cuerpo solo,
se me caerá la carne trozo a trozo.
Esto es lejía y muerte.
El corrosivo estar, el malestar
muriendo es nuestra muerte. Continue reading “He aquí que tú estás sola…”

Víctima de luz.

Aquí estoy,
desenfrenada estrella, desatada,
buscando entre los hombres mi víctima de luz.

A ti he llegado.
Hay algo de universo en tu mirada,
algo de mar sin playa desembocando cauces infinitos,
algo de amanecida nostalgia entretenida en imitar palomas…

Mirarte es verme entera de luz
rodando en un azul sin barcos y sin puertos. Continue reading “Víctima de luz.”

Boca de llanto.

Boca de llanto, me llaman
tus pupilas negras,
me reclaman. Tus labios
sin ti me besan.
¡Cómo has podido tener
la misma mirada negra
con esos ojos
que ahora llevas!

Sonreíste. ¡Qué silencio,
qué falta de fiesta!
¡Cómo me puse a buscarte
en tu sonrisa, cabeza
de tierra,
labios de tristeza! Continue reading “Boca de llanto.”

Recuerdos de ti.

Hoy amanecí un poco más distraída con una sensación inundando mi pecho; sin poder olvidar su voz en el balcón muy cerca de mi oído, esa voz tan suave e inquebrantable, tan capaz de colarse por mis venas y llevarse consigo pedacitos de mí.

Cerré los ojos y reviví la noche de ayer. Mi corazón se aceleró.

Como si las palabras se le hubiesen agotado de su garganta, fijó su mirada en mi rostro, deteniéndose en mis ojos, y comenzó a respirar, a un ritmo distinto, el aire que yo exhalaba.

En una perfecta sincronización y, sin abrir la boca, nos mantuvimos unos segundos simplemente observándonos, sonriendo para nuestros interiores. Continue reading “Recuerdos de ti.”

No es que muera de amor.

“No es que muera de amor, muero de ti.
Muero de ti, amor, de amor de ti,
de urgencia mía de mi piel de ti,
de mi alma, de ti y de mi boca
y del insoportable que yo soy sin ti.

Muero de ti y de mi, muero de ambos,
de nosotros, de ese,
desgarrado, partido,
me muero, te muero, lo morimos. Continue reading “No es que muera de amor.”

No decía palabras.

No decía palabras,
acercaba tan sólo un cuerpo interrogante,
porque ignoraba que el deseo es una pregunta
cuya respuesta no existe,
una hoja cuya rama no existe,
un mundo cuyo cielo no existe.

La angustia se abre paso entre los huesos,
remonta por las venas
hasta abrirse en la piel,
surtidores de sueño
hechos carne en interrogación vuelta a las nubes. Continue reading “No decía palabras.”

El amor nuevo.

Todo amor nuevo que aparece
nos ilumina la existencia,
nos la perfuma y enflorece.

En la más densa oscuridad
toda mujer es refulgencia
y todo amor es claridad.
Para curar la pertinaz
pena, en las almas escondida,
un nuevo amor es eficaz;
porque se posa en nuestro mal
sin lastimar nunca la herida,
como un destello en un cristal.
Continue reading “El amor nuevo.”