Oculto en mi pecho

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Sin categoría

A quien pueda interesar:

No pretendo que esto sea una carta de amor o una prosa con sentido y estructura, así que solo diré que te detesto.

Detesto ese amargo sabor en mis labios cada vez que pronuncio tu nombre, ese terrible latido que explota mi corazón cada vez que te veo, que te siento cerca o que patéticamente te confundo y pienso haber visto tu silueta pasar.

Ayer me di cuenta de que no puedo jugar contigo, porque ¿a quién voy a engañar? sería tu juego no el mío. Por eso poco a poco voy entendiendo que no puedo seguir tu ritmo sin quedarme atascada y no puedo lanzar un fósforo sin luego apagar su llama

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Más allá de un simple imaginar

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Favoritos

Imagino cosas, todas etéreas en su definición,

desde pequeña he tenido este regalo

que me trasporta a una distinta dimensión.

Hace que vea figuras inexistentes como parte del engaño,

no se preocupa por el tiempo

y juega con todo lo que en mi vida he pensado.

En lo que se asemeja a un extraño trance

lágrimas salen de mis ojos,

mi respiración tiende a alterarse

y un hermoso piano suena de fondo.

Entre siempre y jamás

Poesía

Entre siempre y jamás

el rumbo el mundo oscilan

y ya que amor y odio

nos vuelven categóricos

pongamos etiquetas

de rutina y tanteo

-jamás volveré a verte

-unidos para siempre

-no morirán jamás

-siempre y cuando me admitan

-jamás de los jamases

-(y hasta la fe dialéctica

de) por siempre jamás

-etcétera etcétera

Soneto I

Poesía

su especie, porque nunca, pueda morir la rosa

y cuando el ser maduro, decaiga por el tiempo

perpetúe su memoria, su joven heredero.

Pero tú, dedicado a tus brillantes ojos,

alimentas la llama, de tu luz con tu esencia,

creando carestía, donde existe abundancia.

Tú, tu propio enemigo, eres cruel con tu alma.

El día que me quieras

Favoritos, Poesía

El día que me quieras tendrá más luz que junio;

la noche que me quieras será de plenilunio,

con notas de Beethoven vibrando en cada rayo

sus inefables cosas,

y habrá juntas más rosas

que en todo el mes de mayo.

Las fuentes cristalinas

irán por las laderas

saltando cristalinas

el día que me quieras.

El día que me quieras, los sotos escondidos

resonarán arpegios nunca jamás oídos.

Éxtasis de tus ojos, todas las primaveras

que hubo y habrá en el mundo serán cuando me quieras.

El tren

Poesía

Yo, para todo viaje
¿siempre sobre la madera
de mi vagón de tercera?,
voy ligero de equipaje.
Si es de noche, porque no
acostumbro a dormir yo,
y de día, por mirar
los arbolitos pasar,
yo nunca duermo en el tren,
y, sin embargo, voy bien.
¡Este placer de alejarse!
Londres, Madrid, Ponferrada,
tan lindos… para marcharse.
Lo molesto es la llegada.
Luego, el tren, al caminar,
siempre nos hace soñar;
y casi, casi olvidamos
el jamelgo que montamos.

Mírame, por favor

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Favoritos

¡Buenos días, lectores! Hoy nos complace decirles a ustedes que una de nuestras dos escritoras, S.Fuchs, ha ganado el primer lugar en un concurso de poesía. Estamos muy contentas por este logro y deseamos compartir el poema con el cual participó:

Mírame, por favor

Cerré los ojos y una cabellera rubia vi detrás de la puerta,
me acerqué para comprobar que mi visión no mentía,
y de inmediato supe que era su figura la que veía.
Pensé en abrazarla, pero ella se movió velozmente con destreza
¡pude notar en su paso un hálito de tristeza!
ahora irónico pensar que antes su presencia alegraba a cualquiera,
por eso todos la admiraban; todos deseaban tenerla cerca,
ella era parte de la imagen que forma una utopía perfecta,
un concepto de nobleza, excelencia e impecable belleza.

Siluetas iguales

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Favoritos

  Vivo subiendo las escaleras, a pesar de que todos los días vea a personas haciendo largas colas para tomar el ascensor. Todas ellas se ubican una tras otra con la mirada clavada en las puertas de metal,  solo esperando desesperadamente que estas se abran para subir al segundo piso. Así que, mientras les paso por un lado, sus actitudes me hacen pensar en que de verdad prefiero pisar cada escalón.

  Veo tanta gente que arrastra los pies que es una lástima presenciarlo, sus huesos parecen oxidados y sus cuerpos se mantienen secos e impecables ¡Qué mustio caminar entre latidos tan uniformes! encerrados en bultos que tienen la misma silueta, incluso sus sombras son similares y sus sonrisas parecen forjadas en las Fabricas Agrupadas de Muñecas de Onil.