“Viajar es regresar”.

Viajar es marcharse de casa,
es dejar los amigos
es intentar volar;
volar conociendo otras ramas
recorriendo caminos
es intentar cambiar.

Viajar es vestirse de loco
es decir “no me importa”
es querer regresar.
Regresar valorando lo poco
saboreando una copa,
es desear empezar.

Viajar en sentirse poeta,
escribir una carta,
es querer abrazar.
Abrazar al llegar a una puerta
añorando la calma
es dejarse besar. Continue reading ““Viajar es regresar”.”

El viajero.

“…Lamentará la juventud perdida?
Lejos quedó -la pobre loba- muerta.
¿La blanca juventud nunca vivida
teme, que ha de cantar ante su puerta?

¿Sonríe el sol de oro
de la tierra de un sueño no encontrada;
y ve su nave hender el mar sonoro,
de viento y luz la blanca vela hinchada? Continue reading “El viajero.”

Cuerpo presente.

“La piedra es una frente donde los sueños gimen
sin tener agua curva ni cipreses helados,
La piedra es una espalda para llevar al tiempo
con árboles de lágrimas y cintas y planetas.

Yo he visto lluvias grises hacia las olas
levantando sus tiernos brazos acribillados, Continue reading “Cuerpo presente.”

Bella de medianoche.

Piel pálida y faldas largas,

lo despertó a medianoche con una fuerte fragancia,

el sueño entre los ojos casi no le nubló la mirada;

se valió de solo uno de sus sentidos para llegar a donde ella estaba.

En medio del jardín con ese aroma intenso,

así en la oscuridad se encontraba,

casi rogando por un beso;

y de rodillas esperaba, dónde se escondería la bella de la madrugada.

Continue reading “Bella de medianoche.”

Triste nº1

Por la memoria vagamos descalzos
seguimos el garabato de la lluvia
hasta la tristeza que es el hogar destino
la tristeza almacena los desastres del alma
o sea lo mejorcito de nosotros mismos
digamos esperanzas sacrificios amores.

A la tristeza no hay quien la despoje
es transparente como un rayo de luna
fiel a determinadas alegrías. Continue reading “Triste nº1”

Preciosa y el aire.

Su luna de pergamino
Preciosa tocando viene
por un anfibio sendero
de cristales y laureles.
El silencio sin estrellas,
huyendo del sonsonete,
cae donde el mar bate y canta
su noche llena de peces.
En los picos de la sierra
los carabineros duermen
guardando las blancas torres
donde viven los ingleses.
Y los gitanos del agua
levantan por distraerse,
glorietas de caracolas
y ramas de pino verde. Continue reading “Preciosa y el aire.”

Mal tiempo para enamorarse, mi amor.

Irónico que te llame de esta manera cuando nunca te lo digo en la cara;

desesperación de mi parte estar esperando siempre de ti una llamada.

Creo que solo son las nubes grises,

los gritos en las calles y tus planes de irte del país, el ambiente de crisis y tensión,

la inseguridad y la corrupción en su máxima expresión.

A veces el cielo aclara,

e inmediato siento tus labios contra mi piel,

tu risa burlándose de la mía; tus brazos rodeándome mientras dices que me quieres,

el sonar de tu canción,

tus respiraciones fuertes que alivian el dolor. Continue reading “Mal tiempo para enamorarse, mi amor.”

El hombre y el mar.

¡Hombre libre, siempre adorarás el mar!
El mar es tu espejo; contemplas tu alma
En el desarrollo infinito de su oleaje,
Y tu espíritu no es un abismo menos amargo.

Te complaces hundiéndote en el seno de tu imagen;
La abarcas con ojos y brazos, y tu corazón
Se distrae algunas veces de su propio rumor
Al ruido de esta queja indomable y salvaje. Continue reading “El hombre y el mar.”

(IV)Correspondencias.

La natura es un templo donde vivos pilares
dejan salir a veces sus confusas palabras;
por allí pasa el hombre entre bosques de símbolos
que lo observan atentos con familiar mirada.

Como muy largos ecos de lejos confundidos
en una tenebrosa y profunda unidad,
vasta como la noche, como la claridad,
perfumes y colores y sones se responden.

Hay perfumes tan frescos como carnes de niños,
dulces como el oboe, verdes como praderas,
y hay otros corrompidos, ricos y triunfantes,

que la expansión poseen de cosas infinitas,
como el almizcle, el ámbar, el benjuí y el incienso,
que cantan los transportes del alma y los sentidos.

Charles Baudelaire

Extraído del libro “Flores del mal”

Lu&Fu