Poesía

¡Qué milagrosa es la Naturaleza!
Pues, ¿no da luz la nieve? Inmaculada
y misteriosa, trémula y callada,
paréceme que mudamente reza
al caer… ¡Oh nevada!:
tu ingrávida y glacial eucaristía
hoy del pecado de vivir me absuelva
y haga que, como tú, mi alma se vuelva
fúlgida, blanca, silenciosa y fría.

Un descanso de la noche

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Favoritos

Tenía un motivo, un motor;

pero, ¿de dónde había nacido semejante inspiración?

No había sido la noche en su divina tranquilidad.

No habían sido las estrellas con su luz particular.

Las sombras no estaban presentes

y ni un pensamiento oscuro pasaba por mi mente.

Sin embargo, así escribí,

con el sol alumbrando el día,

con las nubes acariciando al cielo,

con un pajarillo que a mí presencia temía,

con las hojas verdes de un árbol cayendo.

Allá voy, allá voy, piedras, esperen!

Poesía

Allá voy, allá voy, piedras, esperen!

Alguna vez o voz o tiempo
podemos estar juntos o ser juntos,
vivir, morir en ese gran silencio
de la dureza, madre del fulgor.

Alguna vez corriendo
por fuego de volcán o uva del río
o propaganda fiel de la frescura

Escrito con tinta verde

Favoritos, Poesía

La tinta verde crea jardines, selvas, prados,
follajes donde cantan las letras,
palabras que son árboles,
frases que son verdes constelaciones.

Deja que mis palabras, oh blanca, desciendan y te cubran
como una lluvia de hojas a un campo de nieve,
como la yedra a la estatua,
como la tinta a esta página.