Me pierdo(I).

“Me pierdo en los ojos de la fueria

Que dormitan bajo los cielos púrpura

En el afán de la mundana lujuria

De experiencias futuras.

Me pierdo cuando camino en la calle

Pintada por sombras y recuerdos

Esperando nadie la busque o la halle

Cuando en ella yo me pierdo. Continue reading “Me pierdo(I).”

Múltiples personalidades.

El actor es el niño que no deja de jugar a ser grande. Vive maquillándose y vistiéndose  como otra persona para ser feliz y se convierte en el valiente que se expresa a través de una máscara con su mismo rostro;así termina prestando su voz a este nuevo ente para que pueda hablar con libertad.

Quien se monta en las famosas tablas se arriesga a que lo vean distinto y a que, poco a poco, se transforme en un loco con múltiples personalidades, un alma con una variedad de vidas contenidas en una sola; corre el riesgo de convertirse en ese adicto a las luces y masoquista por excelencia . Continue reading “Múltiples personalidades.”

Make good art.

“Espero que cometan errores. Si están cometiendo errores significa que están ahí haciendo algo y los errores en sí pueden ser muy útiles. Una vez escribí mal Caroline, en una carta, transponiendo la A y la O y pensé: Coraline, se ve casi como un nombre real.

Recuerden, en cualquier disciplina que estén, no importa si son músicos o fotógrafos, artistas plásticos o caricaturistas, escritores, bailarines, cantantes, diseñadores, lo que sea que hagan, ustedes tienen una cosa que es única, ustedes tienen la habilidad de hacer arte y para mí y para muchas personas que he conocido ha sido un salvavidas. El salvavidas definitivo, te saca adelante en los buenos momentos y en los otros

A veces la vida es difícil, las cosas salen mal ella, en el amor, en los negocios, en la amistad, en la salud y en todas las otras formas en las que la vida puede ir mal, y cuando las cosas se ponen duras esto es lo que ustedes deberían hacer: Make good art. Continue reading “Make good art.”

Alegrías.

Pequeñas alegrías que dan sentido al vivir, y que deseo compartir:

Una ventana al campo,
el aire fresco en la cara,
el olor del pan,
el aroma del café en la casa.

Andar descalzo por el prado,
desperezarse,
el perro,
ducharse.

La guitarra, la que suena o la que es tocada,
el buen libro que espera paciente en el sofá,
sorprenderse,
subrayar,
comprender,
anotar con el lápiz,
el olor de la madera del lápiz. Continue reading “Alegrías.”

El Loco.

Me preguntáis como me volví loco. Así sucedió:

Un día, mucho antes de que nacieran los dioses, desperté de un profundo sueño y descubrí que me habían robado todas mis máscaras -si; las siete máscaras que yo mismo me había confeccionado, y que llevé en siete vidas distintas-; corrí sin máscara por las calles atestadas de gente, gritando:

-¡Ladrones! ¡Ladrones! ¡Malditos ladrones!

Hombres y mujeres se reían de mí, y al verme, varias personas, llenas de espanto, corrieron a refugiarse en sus casas. Y cuando llegué a la plaza del mercado, un joven, de pie en la azotea de su casa, señalándome gritó:

-Miren! ¡Es un loco! Continue reading “El Loco.”

Desde los afectos

Cómo hacerte saber que siempre hay tiempo?

Que uno tiene que buscarlo y dárselo…
Que nadie establece normas, salvo la vida…
Que la vida sin ciertas normas pierde formas…
Que la forma no se pierde con abrirnos…
Que abrirnos no es amar indiscriminadamente…
Que no está prohibido amar…
Que también se puede odiar…
Que la agresión porque sí, hiere mucho…
Que las heridas se cierran…
Que las puertas no deben cerrarse…
Que la mayor puerta es el afecto…
Que los afectos, nos definen…
Que definirse no es remar contra la corriente…
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El día que empecé a vivir

Un día te levantas y decides que quieres ser la mejor. Que te quieres comer al mundo, que quieres conocer todo y a todos. Y a partir de ese día, no paras.

No paras de correr en apuros, no paras de trabajar como loca, no paras hasta terminar con los listados de cosas por hacer y no paras, no lo haces porque en serio quieres ser la mejor y tu cuerpo te lo dice, tu mente tiene hambre y tu corazón se hincha de las ganas de llenarse de todo.

Y la vida es cotidiana y tu segundo nombre es rutina, haces lo mismo, no cuestionas ni reflexionas, tu cuerpo es intransigente y efímero y nada te ayuda a trascender porque estás muy ocupada preguntándote cómo hacerlo. Continue reading “El día que empecé a vivir”

No te lamentes

“No te lamentes por no tener tu otra mitad, los que buscan sin cesar no se dan cuenta de que ya nacimos completos.

Cuando esa persona llegue debería encontrarnos felices porque nos va a compartir su espacio, no como si el cielo se hubiera apiadado de nosotros.

Debe encontrarnos sabiéndonos completos, debe saber que lo recibimos como a un igual, no como a un ángel. Continue reading “No te lamentes”

Nos hicieron creer.

Nos hicieron creer que el gran amor solo sucede una vez, generalmente antes de los 30 años. No nos contaron que el amor no es accionado, ni llega en un momento determinado. Nos hicieron creer que cada uno de nosotros es la mitad de una naranja, y que la vida solo tiene sentido cuando encontramos la otra mitad. No nos contaron que ya nacemos enteros, que nadie en la vida merece llevar a sus espaldas la responsabilidad de completar lo que nos falta. Continue reading “Nos hicieron creer.”

Las casas perdidas.

Me gustan las casas que yo habité: tienen abiertos sus compases de espera: se lo quieren tragar a uno y sumergirlo en sus habitaciones, en sus recuerdos. Yo enviudé de tantas casas en mi vida y a todas las recuerdo tiernamente. No podría enumerarlas y no podría volver a habitarlas porque no me gustan las resurrecciones. El espacio, el tiempo, la vida y el olvido, no solo invaden con telarañas las casas y los rincones, sino que trabajan acumulando lo que sostuvo en ciertas habitaciones: amores, enfermedades, miserias y dichas que no se convencen de su estatuto: aún quieren existir.

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