La mágia de la crónica

Vida.

“No hay que ser poeta, pero se necesita algo de poeta para expresar lo intangible para recrear con la palabra, para reconstruir las oraciones que armónica y armoniosamente,  nos vayan dibujando la realidad y sus matices”

-Herrera Earle

Lo inacabable

Poesía

No tienes tú la culpa si en tus manos
mi amor se deshojó como una rosa:
Vendrá la primavera y habrá flores…
El tronco seco dará nuevas hojas.

Las lágrimas vertidas se harán perlas
de un collar nuevo; romperá la sombra
un sol precioso que dará a las venas
la savia fresca, loca y bullidora.

“Se puede vivir de muchos modos”

Vida.

“Lo que quiero decir es que ciertas cosas uno puede aprenderlas o no, a voluntad. Como nadie es capaz de saberlo todo, no hay más remedio que elegir y aceptar con humildad lo mucho que ignoramos. Se puede vivir sin saber astrofísica, ni ebanistería, ni fútbol, incluso sin saber leer ni escribir: se vive peor, si quieres, pero se vive. Ahora bien, otras cosas hay que saberlas porque en ello, como suele decirse, nos va la vida.

Caballo de los sueños

Poesía

“Innecesario, viéndome en los espejos
con un gusto a semanas, a biógrafos, a papeles,
arranco de mi corazón al capitán del infierno,
establezco cláusulas indefinidamente tristes.

Vago de un punto a otro, absorbo ilusiones,
converso con los sastres en sus nidos:
ellos, a menudo, con voz fatal y fría
cantan y hacen huir los maleficios.

Sobre el matrimonio

Vida.

“Nacisteis juntos y juntos permaneceréis para siempre.
Aunque las blancas alas de la muerte dispersen vuestros días.
Juntos estaréis en la memoria silenciosa de Dios.
Mas dejad que en vuestra unión crezcan los espacios.
Y dejad que los vientos del cielo dancen entre vosotros.
Amaos uno a otro, mas no hagáis del amor una prisión.
Mejor es que sea un mar que se mezca entre orillas de vuestra alma.
Llenaos mutuamente las copas, pero no bebáis sólo en una.
Compartid vuestro pan, mas no comáis de la misma hogaza.
Cantad y bailad juntos, alegraos, pero que cada uno de vosotros conserve la soledad para retirarse a ella a veces.
Hasta las cuerdas de un laúd están separadas, aunque vibren con la misma música.
Ofreced vuestro corazón, pero no para que se adueñen de él.
Porque sólo la mano de la Vida puede contener vuestros corazones.
Y permaneced juntos, más no demasiado juntos:
Porque los pilares sostienen el templo, pero están separados.
Y ni el roble ni el ciprés crecen el uno a la sombra del otro.”

Khalil Gibran

Extracto de El Profeta

Lu&Fu

Un amigo que me regaló la vida

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Favoritos

Diminuta patita que se asomaba desde una vieja caja,

él era todo lo que yo esperaba,

una figura oscura que dos manos abiertas medía,

sus casi recién nacidos ojos a penas abría

¡cómo nos costaba darle comida!

era tan indefenso que con su barriga pegada al suelo corría.

Luego fue creciendo y llegó a ser un muy buen amigo

qué buenos momentos los que vivimos

me hacía reír; me hacía correr

yo aún lo recuerdo bien:

si él estaba, no tenía nada que temer;

así éramos felices.

Pero a veces los amigos se separan; se distancian,
algo diferente había en su manera de ver
¡y yo pensé que me había dejado de querer!
mi error también fue alejarme
y, en consecuencia, en la puerta dejó de esperarme.

Tu respiración

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs)

Cuando respiras así,

con tanta calma,

tu pecho sube y baja

al ritmo de las olas del mar que nos habla,

que nos canta.

Rayuela

Favoritos, Poesía

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano por tu cara, y que por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Oculto en mi pecho

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Sin categoría

A quien pueda interesar:

No pretendo que esto sea una carta de amor o una prosa con sentido y estructura, así que solo diré que te detesto.

Detesto ese amargo sabor en mis labios cada vez que pronuncio tu nombre, ese terrible latido que explota mi corazón cada vez que te veo, que te siento cerca o que patéticamente te confundo y pienso haber visto tu silueta pasar.

Ayer me di cuenta de que no puedo jugar contigo, porque ¿a quién voy a engañar? sería tu juego no el mío. Por eso poco a poco voy entendiendo que no puedo seguir tu ritmo sin quedarme atascada y no puedo lanzar un fósforo sin luego apagar su llama