Sin conciencia.

Halloween

“La buena gente no suele sospechar de los demás: no pueden imaginarse al prójimo haciendo cosas que ellos son incapaces de hacer; normalmente aceptan como explicación lo menos extraordinario y ahí se acaba todo. Por otro la­do, la gente normal se inclina por ver al [psicópata] con un aspecto tan monstruoso como su mente, pero no hay nada más lejos de la realidad. […]