Tu arte inmortal

Favoritos, Poesía

Almas que nacen para la humanidad,

con aquellas voces que alto resuenan,

a miles de personas tienden a inspirar

mientras el eco inmortaliza su presencia.

El desconocido

Favoritos, Poesía

“Nadie lo sigue, nadie lo acompaña.
En su boca elocuente la mentira se anida,
su corazón está poblado de fantasmas
y el vacío hace desiertos los latidos de su pecho.
Dos perros amarillos, hastío y avidez, disputan en su alma.
Su pensamiento recorre siempre las mismas salas deshabitadas,
sin encontrar jamás la forma que agote su impaciencia,
el muro del perdón o de la muerte.
Pero su corazón aún abre las alas
como un águila roja en el desierto.

Paisaje

Favoritos, Poesía

Igual que las antenas de los televisores
tiendo a veces mis brazos para captar tu imagen,
Frío árbol de aluminio.
Y voy por la ciudad buscándote,
llamándote,
auscultando uno a uno los canales del viento.
Se me llenan los ojos de anuncios y señales,
de violencias ajenas, de misterios vulgares.
Pero tú no apareces.
Igual que las antenas de los televisores
tiendo mis fríos brazos de aluminio
en todas direcciones
para ver si te encuentro.
Abro mi pecho acústico para oír tus palabras
que lleguen por mis brazos
al corazón sonoro.
Pero tu voz no llega.

El frasco roto.

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs)

Con el pie izquierdo camino;

En un raudo movimiento dejo destrozado un pequeño frasco en el piso,

Mil olores impregnan el aire enseguida: canela, menta y un toque de vainilla

Mil olores despiertan mis recuerdos: un llanto, una caída y unos dedos recorriendo mi piel en una suave caricia.

(IV)Correspondencias.

Poesía

La natura es un templo donde vivos pilares
dejan salir a veces sus confusas palabras;
por allí pasa el hombre entre bosques de símbolos
que lo observan atentos con familiar mirada.

Como muy largos ecos de lejos confundidos
en una tenebrosa y profunda unidad,
vasta como la noche, como la claridad,
perfumes y colores y sones se responden.

Hay perfumes tan frescos como carnes de niños,
dulces como el oboe, verdes como praderas,
y hay otros corrompidos, ricos y triunfantes,

que la expansión poseen de cosas infinitas,
como el almizcle, el ámbar, el benjuí y el incienso,
que cantan los transportes del alma y los sentidos.

Charles Baudelaire

Extraído del libro “Flores del mal”

Lu&Fu