Boca de llanto.

Boca de llanto, me llaman
tus pupilas negras,
me reclaman. Tus labios
sin ti me besan.
¡Cómo has podido tener
la misma mirada negra
con esos ojos
que ahora llevas!

Sonreíste. ¡Qué silencio,
qué falta de fiesta!
¡Cómo me puse a buscarte
en tu sonrisa, cabeza
de tierra,
labios de tristeza! Continue reading “Boca de llanto.”

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El viajero.

“…Lamentará la juventud perdida?
Lejos quedó -la pobre loba- muerta.
¿La blanca juventud nunca vivida
teme, que ha de cantar ante su puerta?

¿Sonríe el sol de oro
de la tierra de un sueño no encontrada;
y ve su nave hender el mar sonoro,
de viento y luz la blanca vela hinchada? Continue reading “El viajero.”

Introducción a los sueños.

“…Poetas, con el alma
atenta al hondo cielo,
en la cruel batalla
o en el tranquilo huerto,

la nueva miel labramos
con los dolores viejos,
la veste blanca y pura
pacientemente hacemos,
y bajo el sol bruñimos
el fuerte arnés de hierro.
Continue reading “Introducción a los sueños.”

Alegrías.

Pequeñas alegrías que dan sentido al vivir, y que deseo compartir:

Una ventana al campo,
el aire fresco en la cara,
el olor del pan,
el aroma del café en la casa.

Andar descalzo por el prado,
desperezarse,
el perro,
ducharse.

La guitarra, la que suena o la que es tocada,
el buen libro que espera paciente en el sofá,
sorprenderse,
subrayar,
comprender,
anotar con el lápiz,
el olor de la madera del lápiz. Continue reading “Alegrías.”

Gracias mamá.

No hay día que pase sin que necesite tus buenos días, tu café en las mañanas y tu sonrisa cálida.

No hay día que pase sin que sienta la necesidad de contarte algo, de mostrarte otra parte de mi alma, de que me conozcas y te rías a carcajadas.

No hay día en el que no me gustaría arrancar una flor para regalártela,

comprarte un par de joyas y hasta una inmensa casa en la playa.

Si yo tuviese todo el poder del mundo, definitivamente haría que no sufrieras ni un solo segundo, Continue reading “Gracias mamá.”

Tengo un presentimiento.

  Al amargo sentimiento de no saber qué se está haciendo, pero se continúa caminando de todos modos. Con los pies descalzos o medias rotas, seguimos por un sendero que nos conduce a un lugar desconocido, mas ¿qué esperamos? ¿encontrarnos a nosotros mismos o seguir buscando con los ojos vendados?

  Existe un tipo de satisfacción que solo conoce el confundido, aquel espíritu gris que vive cuestionándose, rozando constantemente los extremos sin permitirse habitar alguno. Cuerpo traslúcido que siempre calla un pensamiento y se reconoce por ser tan impredecible como sus acciones; los demás pueden repudiarlo o reírse ante su indecisión.   Continue reading “Tengo un presentimiento.”

Donde comienzas tú.

Soy ola de abandono,
derribada, tendida,
sobre un inmenso azul de sueños y de alas.
Tú danzas por el agua redonda de mis ojos
con la canción más fresca colgando de tus labios.
¡No la sueltes, que el viento todavía azota fuerte
por mis brazos mojados,
y no quiero perderte ni en la sílaba!

Yo fui un día la gaviota más ave de tu vida.
Mis pasos fueron siempre enigma de los pájaros.
Yo fui un día la más honda de tus edades íntimas.
El universo entero cruzaba por mis manos. Continue reading “Donde comienzas tú.”

Quiero regresar.

Regresemos a lo clásico, al día en el que por primera vez te vi. Podría desenterrar sentimientos que juré jamás sentir.

Regresemos a las simples cosas que nos hacen perder la cabeza, como un “Eres mía” en una corta respuesta; pero incluso si eso es mucho pedir, un espontáneo “Me encantas” nos hará sonreír.

Regresemos a las caminatas por las calles e infinitas charlas, a los “te veo luego” con  miradas inapropiadas. Tal vez, eso es lo que hace falta, incluyendo reírse a carcajadas desde lo más profundo del alma. Continue reading “Quiero regresar.”

Mi última cuenta.

Sonrisa imperfecta y ojos marrones,

¿vendrás a regalarme alguna de tus flores?

Mirada perdida y con vista al universo,

¿me regalarías por lo menos uno de tus besos?

Es tu paso despreocupado y tus famosos jeans

¿podré adivinar qué esperas de mí?

Continue reading “Mi última cuenta.”

Pequeños momentos.

Con brillo en los ojos la pequeña observaba,

aquellas luces de Navidad que invadían toda su casa.

Con gran emoción se vistió de rojo y verde,

sonrió en el espejo al ver que parecía un duende.

Correr de un lado al otro es todo lo que puede hacer,

ella come galletas escondida, rogando que no la vayan a ver.

Continue reading “Pequeños momentos.”