Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Favoritos, Poesía

Tú,

que abriste camino entre las cicatrices de mis piernas,

Tú,

que conseguiste entrar por la grieta de la armadura que me rodeaba,

¿Cómo lograste dormir en las líneas de mis manos?

sin miedo a ahogarte por el mar de lágrimas. 

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El fin del invierno

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Poesía

Cuando te vi me succionó el agujero negro,

comencé a viajar por una montaña rusa donde negaba mis sentimientos,

te veía y flores me brotaban del pecho,

pero tú me dejabas y volvía el perenne invierno.

Cuando logre abrirme se descongeló una parte de mi océano,

tú me hablabas y en caos los peces luchaban en mis adentros,

Ética bajo la lluvia

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Favoritos

La belleza de lo absurdo,

La gracia de la incoherencia,

sin luz para iluminar el día,

un hombre canoso habla sobre filosofía.

¡Es realmente un caos!

se disparan todas las alarmas de los autos,

hasta su ayudante se ha quedado dormida,

y mientras tanto, él sigue hablando de Savater y la vida.

Lo que soy cuando estás

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Favoritos, Poesía

Soy el cristal empañado de tu ventana,

todo causado por el vapor de agua de tus lágrimas.

No logras verme,

pero te escucho en las noches cuando te quiebras por tus fallas.

Te veo dormir,

te tranquilizas y tu cuarto se llena de palabras de escarcha. 

Aquel lunar

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs)

Por una senda negra una joven dama se fue

buscando inspiración y, si acaso, un poco de fe,

tenía el cabello ondulado

y un frasco de escarcha en las manos,

un aire de esperanza

y una tristeza que en sus hombros pesaba.

En medio de frondosos diabolos angustiada se perdió,

horas luego, su llanto a cien luciérnagas despertó.

Todas volaron para iluminar la noche,

así que ella empezó a correr,

y a lo lejos visualizó un extraño coche.

Vidrios rotos; cauchos espichados,

arañas en el techo; ausencia de humanos.

Las luciérnagas se apagaron

y la joven decidió esconderse en la sombra de aquel carro.

Un siglo después una tierna niña por el bosque iba jugando,

su vestido rozaba los árboles,

y unas cien mariposas volaron por el aire.

Amor náutico

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Poesía

Marinero,

fueron tus labios lo que necesitaba para quitarme la sed,

y sin haberlos probado me estaba deshidratando.

 

Alucinaciones cada que levantaban el ancla,

eterno mareo al atardecer,

soñar caer en tus brazos,

soñar que te volvería a ver.

El naufragio en el que estábamos

finalmente me llevaría a enloquecer.

Escucha tu voz

Escritos de nosotras. (Lu y S.Fuchs), Poesía

Voz interna estentórea,

no tengas miedo a explotar en el silencio sepulcral de esta vida,

tan solitaria.

No tengas miedo de ser lluvia en esta sequía,

tan prolongada.

Te he notado triste,

me lo han contado tus lagrimas.